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domingo, 17 de julio de 2011

SIRMIONE, LA PERLA DEL LAGO DE GARDA

Sirmione, la perla del Garda

V¡sta de Sirmione desde el lago Garda
Vista de Sirmione desde el lago Garda

El norte de Italia, tocando a los Alpes, está repleto de lagos, el más grande de todos, el Lago Garda, tiene una península en la parte sur, entre Desenzano y Peschiera, que está habitada desde el neolítico, se trata de Sirmione, una bella ciudad que atesora cultura, tradición y modernidad, a partes iguales, donde se puede disfrutar de todos los atractivos del lago y de una estancia inolvidable disfrutando también de sus ricas y famosas aguas termales.

Situada en la provincia de Brescia, en la región de Lombardía, Sirmione, a 135 kilómetros de Milán y a 92 de Bérgamo, con salida propia desde la autopista A4 Turín-Milán–Venecia-Trieste, se la conoce como “La Perla del Garda” por la forma de la península donde se asienta.


Sirmione, restos romanos. Grotte di Catullo.
Sirmione, restosromanos. 

Grotte di Catullo.
Empezó a ser famosa desde el s. I A.C., por ser centro vacacional de las ricas familias veronesas, como ya cantaba el poeta Catullo (87/54 A.C.) alabando la extraordinaria belleza de Sirmione y hablando de la casa que él mismo poseía allí. De ésa época quedan importantes restos arqueológicos, como la “Grotte di Cattulo”, siuada sobre unas rocas que dominan la punta de la península. Por la base de ésta discurría la calzada romana que unía Verona con Brescia y está documentado también, en el Itinerario Antonino (s. III), que existía una casa de huéspedes para los viajeros, la Sirmione mansio.
Hacia finales de la época romana, sobre los siglos IV y V, Sirmione se convierte en un lugar estratégico para controlar la base del lago y es fortificada con una muralla defensiva que rodea la península, estableciéndose la población en el interior de las murallas.
Sirmione. Castillo Rocca Scaligera del s. XIII
Sirmione. Castillo Rocca Scaligera del s. XIII

En los años siguientes, Sirmione se convirtió en un importante señorío longobardo y la reina Ansa, esposa del rey longobardo Desiderio, funda en el s. VIII el monasterio y la iglesia de San Salvador y en el mismo siglo aparecen ya documentadas las iglesias de San Pedro, en Mavino, San Martín y San Vito.
Ya en el S. XIII, Sirmione pasa a ser propiedad de la poderosa familia veronesa de los Scaligieri quienes mandan construir el castillo, conocido como la “Rocca Scaligera”, sobre las murallas romanas, restauradas y reforzadas en siglos anteriores por los longobardos, y continúa siendo un lugar estratégico para el control de la zona y del lago.
En este mismo siglo, la ciudad se convierte en lugar de refugio de los perseguidos “patarinos”, grupo religioso considerado herético con fuertes lazos con los “cataros” occitanos y los “bogomilos” balcánicos. En el año 1276, la Inquisición, con la ayuda de Mastino de la Scala, Señor de Verona, realiza una incursión militar a Sirmione, capturando 166 herejes que son conducidos a Verona, donde serán juzgados y condenados a muerte.
En el siglo XV toda la región es incorporada al reino de Venecia.
En los siglos posteriores la ciudad se dedica a vivir de la pesca y la agricultura, convirtiéndose en un importante centro de cultivo de vid y de olivo. Los vinos del Lago de Garda poseen Denominación de Origen propia.

Entrada al parque de ocio Gardaland.
Entrada al parque de ocio Gardaland.

En cuanto a otras alternativas turísticas son numerosas y para todas las edades y los gustos, empezando por el parque de ocio Gardaland, que se encuentra a pocos kilómetros, al lado de Peschiera, y que es uno de los más famosos de Italia, continuando con las dos estaciones termales, la de Catullo, en el casco antiguo, con piscinas, dedicada sobretodo a los turistas, con baños termales muy buenos, y la de Virgilio, entre Colombare y Lugana, para las curas médicas.
La importancia de las aguas de Sirmione radica en la riqueza de azufre que contienen, lo que las convierte en aguas medicinales.
Otro de los principales atractivos turísticos es, evidentemente, el lago, donde se pueden realizar multitud de actividades acuáticas de todo tipo, desde tomar un baño en verano, hasta actividades náuticas, o recorrerlo con los numerosos barcos que llevan a los turistas y visitantes de un pueblo a otro del lago.
En una buena mesa de Sirmione no puede faltar el Lugana.
En una buena mesa de Sirmione no puede faltar el Lugana.

En cuanto a la gastronomía de la zona es la típica cocina lombarda que se caracteriza por recetas en las que se utiliza el tocino y la mantequilla y que se preparan con métodos de cocción lenta como el estofado y el hervido. En estos platos la “polenta” (harina de maíz) y el arroz han sustituido a la pasta durante mucho tiempo.
También se caracteriza por los caldos, las salsas (llamadas “pucie”) y las sopas que se encuentran en platos como el Risotto alla Pitocca (arroz con pollo), los Tortelli di zucca (paquetitos de pasta rellenos de calabaza) y la tradicional Polenta Concia (polenta con salsa).
Productos típicos de esta tierra son: el delicioso Gorgonzola (tipo de queso blando típico), la bresaola (carne salada y curada) y la Mostarda cremonese (fruta confitada en almíbar y mostaza) que es típica del periodo invernal y navideño. En cuanto a los dulces podemos encontrar el típico Panettone navideño (dulce elaborado con harina, levadura, manteca, azúcar, huevos, pasas y confitados), muy famoso en Milán, por las castañas con nata y la pannacotta aromatizada con licores típicos lombardos como el rosolio o maraschino.
No podemos olvidarnos de los vinos del lugar, el Lugana, con Denominación de Origen, que en todas sus variedades, hace el placer de los paladares gracias a sus originales sabores, provenientes de la cercanía al lago y la aportación que hacen a las tierras los cercanos olivares. Es costumbre en la zona el “goto”, que consiste en ir a tomar una copa de vino antes de regresar a casa para comer o cenar, que se toma en las típicas “osterías” que se extienden por todo el norte de Italia.
Al ser un centro turístico, en verano cuenta con numerosas actividades que hacen más agradable y divertida la estancia.
La zona está bien nutrida de hoteles y restaurantes, para todos los gustos y bolsillos.
Sirmione de noche.
Sirmione de noche.


miércoles, 13 de julio de 2011

UNA RUTA POR EL LAGO DE GARDA EN ITALIA

Al norte de Italia, hay un circuito turístico encantador que consiste simplemente dar la vuelta a un Lago  más grande del país. Pero siendo que el Lago Garda es el más grande, y que se encuentra en pleno paisaje de montaña en los Alpes, la tarea de recorrer sus costas puede ser mucho más extensa de lo que creeríamos. 


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La buena noticia es que definitivamente, vale la pena hacerlo. El lago, con unos 51,6 kilómetros de largo y 17,2 de ancho, es fácilmente accesible desde Verona. El paisaje se sucederá entre una zona más montañosa al norte, y valles glaciares en el sur, todo, de una gran belleza paisajística. El lago es tan extenso que abarca tres regiones: Trento, Brescia y Verona

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Emprender una travesía alrededor del Lago de Garda nos sumergirá en un paseo entre el verde de la región, villas elegantes y centenarias, la campiña, y sobre todo, infinidad de pueblos encantadores. El camino para hacerlo es el de la carretera Gardesana, en total unos 150 kilómetros. Lo recomendable, sería hacerlo con un descanso de una noche, para disfrutar más relajados del lugar. 

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En el trayecto nos toparemos con accidentes del paisaje, como penínsulas que se internan en el lago, acantilados, islas, y miradores con vistas inmejorables. Sobre la Rocca Scagliera, se asienta un castillo que se impone suntuoso, y lo mejor, desde hace ya siete siglos. dentro de sus murallas perdura un pueblo que nos traslada a otro tiempo, aunque los turistas nos recuerden que estamos en pleno siglo XXI. 

La historia por su parte, se conjuga con el paisaje en Saló, sede del gobierno fascista de Mussolini. El itinerario puede ir hilvanando un pueblo tras otro, y en cada uno, encontraremos iglesias centenarias, calles empedradas, historia y vistas al lago que cambian de ángulo y siempre sorprenden: Limone Sul Garda, Malcesine, Riva di Garda son algunos de ellos. Si lo nuestro no es conducir, nos queda la opción de utilizar los transbordadores por el lago, que unen pueblo a pueblo. El recorrido de cualquier modo, es altamente recomendable.

miércoles, 6 de julio de 2011

LAGO DE GARDA

 



Lago di Garda

El lago di Garda tiene una extensión de 370 kilómetros cuadrados, que se extienden entre las regiones de Trentino, Véneto y Lombardía. Un salto desde ciudades como Verona o Venecia, en las cercanías, a apenas 1/2 horas respectivamente, nos pueden llevar a este lugar. El recorrido que por sus riberas podemos hacer es ante todo una ruta panorámica; con unas vistas preciosas, verdes, villas elegantes y grandes campos. Es Naturaleza en estado puro.
El mejor punto de partida es, sin duda alguna, Sirmione, una península que se adentra en las aguas del lago conformando una visión casi medieval del mismo. Allí, junto al lago, impone respeto la Rocca Scagliera, un impresionante castillo del siglo XIII; un castillo casi perfecto, de murallas almenadas, en cuyo interior se despliega un pueblo precioso, aunque demasiado turístico. Calles empedradas, casas en piedra con sus característicos blasones, restaurantes con sus terrazas colgadas al mar, jardines bellísimos… una suerte de pueblo, que si bien, se rompe por el continuo ruido de los turistas, gusta de pasearlo y perderse por sus callejas.
Siguiendo la ribera oeste del lago nos encontraremos con Saló, más conocida, sobre todo, por ser la sede del gobierno fascista de Mussolini, quien fundó en ella la República de SalóUn poco más al norte, nos encontramos con Limone Sul Garda, cuyos atractivos son sus iglesias de San Pietro in Oliveto y de San Rocco. Este pueblo que cuelga prácticamente sobre la ribera del lago, es un placer para el olfato, por su permanente olor a limones de todo su entorno.
Ya en el extremo norte, nos encontramos con Riva di Garda, ya dentro de la provincia de Trento, un pueblo cuyo mayor encanto es su cercanía ya a los Alpes italianos, y sus vistas al lago. El pueblo en sí, es pequeño y sin atractivo, pero es parada obligada antes de continuar nuestro viaje bien hacia Bolzano camino de los Alpes austriacos, o bien hacia la ribera este de Lago di Garda.
La siguiente parada más reseñable en el lago di Garda, ya en la ribera este, es la de Malcesine, la perla de esta orilla, la frontera del antiguo imperio austrohúngaro. En torno al Castillo Scaligero y con muchas iglesias que visitar, la ciudad tiene un claro ambiente medieval. Desde el pueblo, un teleférico nos con conecta con el monte Baldo, desde donde obtenemos unas maravillosas vistas del lago.
Dos son las formas de hacer el recorrido por el lago: navegando en algunos de sus transbordadores, aunque el hacerlo así conlleva pasar más de un día en la zona, ya que las conexiones y distancias entre los pueblos de las riberas del lago, no son excesivamente buenas, o bien hacerlo por carretera, recorriendo la carretera Gardesana; 150 kilómetros de conducción alrededor del lago pero con unas vistas realmente dignas de ser fotografiadas. Una suerte de montañas, bosques, campos, agua y castillos que se levantan imponente sobre riscos imposibles.