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viernes, 12 de agosto de 2011

COMER EN BOLONIA

Comer en Bolonia
En nuestra escapada a Bolonia, hemos dejado un apartado para su gastronomía, tal vez la mejor de Italia, con permiso de Sicilia.

A Bolonia, en el ámbito gastronómico, se le conoce como la grassa, es decir: la gorda. Esto es debido a la importancia que se le concede en esta tierra a comer bien y a la excepcional calidad de sus fogones y materias primas. 

Hay varios platos típicos de la cocina boloñesa, como los tagliatelle al ragú (lo que nosotros llamamos salsa boloñesa), los tortellini in brodo (pasta fresca rellena de carne, servida con caldo de ave), los crescentine (fritura de harina rellena de mortadela o salami) y cómo no, la famosa mortadella de la región, de una calidad extraordinaria y que no tiene nada que ver con ese embutido sospechoso que venden en los supermercados de medio mundo. Además, podremos probar dos manjares italianos clásicos, provenientes de la vecina ciudad de Parma: el prosciutto (jamón) y el queso parmesano, presentes en toda carta de antipasti que se precie.

Comer bien en Bolonia es relativamente fácil y podemos elegir entre un amplio abanico de opciones: desde restaurantes de lujo hasta tiendecitas de pizza al taglio, donde podemos comprar una porción para ir hincándole el diente mientras paseamos. Pero para ir sobre seguro, aquí te mostramos algunos de los sitios favoritos de los boloñeses:

Si tenemos presupuesto y queremos darnos un homenaje, hay un par de sitios que harán nuestras delicias en Bolonia. Uno de ellos es el clásico restaurante Diana, situado en el corazón comercial de la ciudad (Via Independenza, 24), famoso por sus tortellini in brodo y su pasta elaborada artesanalmente. Otro restaurante de calidad es el Pappagallo (Piazza della Mercanzia, 3), a dos pasos de la Piazza Maggiore, donde combinan la cocina tradicional de la región con un toque de creatividad. 

Otra opción para comer muy bien en Bolonia es La Capriata (Corte Isolani, 1) situado en el pasaje que comunica la Piazza Santo Stefano con la Strada Maggiore. Al igual que Diana y Pappagallo, se trata de un local donde podremos probar la cocina clásica italiana con un toque extra de calidad.

Una opción más económica es el restaurante Serghei (Via Piella, 12), que lleva desde 1967 elaborando la pasta artesanalmente. Son legendarios sus tortellini de espinacas y ricotta, así como el coniglio arrosto (conejo asado a fuego muy lento).
Pero con un presupuesto más ajustado se puede comer igualmente bien en Bolonia. Hay opciones económicas donde podremos probar la auténtica cocina italiana de calidad. Uno de ellos es Osteria dell’Orsa (Via Mentana, 1), en pleno centro de la ciudad, muy cerca de Via Zamboni. Se sirve comida durante todo el día y tiene dos plantas. Muchas de sus mesas son de banco corrido, por lo que comeremos al lado de gente a la que no habremos visto jamás, lo cual es una suerte si queremos practicar nuestro italiano.
Otro de los sitios con una excepcional relación calidad precio es la trattoria Fantoni (Via del Pratello, 11), cerca de la Piazza Maggiore. Su relación calidad-precio es sobresaliente. En esta taberna podremos degustar platos típicos sobre sus manteles de cuadros rojos y blancos. Suele estar lleno.

Tampoco puede faltar una visita a la trattoria Il Rosso (Via Augusto Righi, 30), en una travesía de la Via Independenza (cerca de la Nutelleria). Allí podremos probar a precios populares algunas de las especialidades que tanta fama le han dado a Bolonia: cotoletta (carne empanada), crescentine (empanadillas rellenas de fiambre), ossobuco… sin dejar de lado las pastas, omnipresentes en cualquier menú boloñés.

Cosas a tener en cuenta: en Italia se come antes que en España. La hora de la comida se sitúa entorno a las una, y la de la cena sobre la ocho. Además, en muchos restaurantes nos cobrarán un concepto llamado coperto. Esto es ni más ni menos que el servicio. Normalmente el coperto viene acompañado de algún pequeño entrante o un cestillo de pan.

Y dejamos para el final una de las costumbres gastronómicas más arraigadas en Bolonia: el aperitivo. Al contrario de lo que podríamos pensar, no es el típico picoteo de antes de la comida, sino una cena temprana, con la peculiaridad de que sólo se paga por la bebida. A eso de las siete de la tarde, la mayoría de locales de la ciudad, colocan unas mesas donde sirven todo tipo de platos, más o menos elaborados: pizzas, carnes, ensaladas, pasta, fiambres… y sólo tenemos que llenar el plato con lo que más nos plazca. Esta es una opción muy utilizada por los jóvenes (no olvidemos que Bolonia es una ciudad universitaria) para cenar bien y por poco dinero. Al caer la noche, la gente se reúne a tomar el aperitivo y la ciudad bulle con las conversaciones y el humo de las cocinas. Hay que decir que a la hora del aperitivo, las bebidas cuestan un poco más caras que durante el resto del día, pero eso incremento de precio está más que compensad si tenemos en cuenta que no pagaremos por la comida. Normalmente, a la hora del aperitivo se toma cerveza o vino blanco, aunque si queremos pasar por italianos, lo que pediremos será un Spritz (cocktail elaborado a base de Campari, Aperol o Cynar, a los que se añade soda y vino blanco).

Hay un clásico del aperitivo boloñés, que se encuentra en la calle universitaria por excelencia (Via Zamboni), a dos pasos (literales) de las Dos Torres, y es el Café Zamboni. Este es uno de los aperitivi con más variedad y calidad de la ciudad. Es legendario su gigantesco queso parmesano, colocado en medio del local, del que la gente se va arrancando pedazos con una cuña metálica, como si se sirvieran de una enorme fuente.
Otro de los lugares preferidos por los boloñeses para aperitivo es el Zanarini (Piazza Galvani, 1) a espaldas de la catedral, y a dos pasos de la exclusiva Piazza Cavour. En esté café, podremos degustar platos más elaborados que en el resto de locales de la ciudad, eso sí, el precio también es un poco más elevado.

Después de comer o cenar, los italianos son aficionados a tomarse un helado (presumen de elaborar los mejores del mundo). Los helados italianos son más cremosos que los que se pueden degustar en el resto del planeta, por eso mismo parece que están menos fríos. Para los golosos, hay dos direcciones que no deben perderse: Gelateria Gianni (Via Montegrappa, 11) y Sorbetteria Castiglione (Via Castiglione, 44). La variedad de sabores es realmente sorprendente.

Y por último, una recomendación: si nos ha gustado la gastronomía boloñesa, quizás queramos llevarnos a casa alguno de los productos locales que tan buenos ratos nos han hecho pasar. Entonces se hace imprescindible una visita a A.F Tamburini (Via Caprarie, 1), a un minuto de las dos torres. Este local es un clásico de la ciudad en cuanto a productos de calidad se refiere: queso, vino, embutidos, pasta fresca y, sobre todo, mortadela.

miércoles, 10 de agosto de 2011

BOLONIA, LA DOCTA, LA ROJA Y LA GORDA

BOLONIA (Bologna) es la ciudad capital de la región Emilia – Romaña , y está situada en el centro –norte de Italia.

A menudo se conoce como “la Dotta, la Rossa e la Grassa” (es decir, la Docta , la Roja y la  Gorda : la Docta porque aquí se encuentra una de las más antiguas y conocidas  universidades de Italia, que con sus varias facultades acoge cada año miles de estudiantes italianos y extranjeros ; la Roja por el color principal de los techos de la ciudad, que conservan el antiguo color rojo (típico de la Edad Medieval) ; la Gorda por la maravillosa cocina de la ciudad y de la región, que se conoce en todo el mundo. En otras palabras, la ciudad es un perfecto ejemplo de convivencia entre el pasado y sus tradiciones (como las arquitectónicas y culinarias ) , y la modernidad (como exposiciones y eventos culturales de prestigio ).
La ciudad tiene importancia internacional, pero es bastante pequeña y puede ser visitada en un día en sus lugares principales.

Qué ver en Bologna

Vamos a ver en detalle las principales cosas que se pueden admirar en Bologna :
  • Piazza Maggiore (Plaza Mayor)
Esta es la plaza central de la ciudad, que sus habitantes llaman también “Piazza Grande” ; hoyendía conserva el aspecto que ya tenía en el siglo XV . Es el verdadero corazón de Bologna, en el cual se asoman sus edificios más importantes de carácter religioso y político, como la basílica de San Petronio, el Palacio Comunal, el Palacio del Podestá y “Palacio del Rey Enzo” . Aquí se encuentran varias tiendas y muchos cafés , algunos prestigiosos con sillas al exterior donde la gente ama sintarse.
De Plaza Mayor salen todas las principales calles centrales de la ciudad, ideales para dar un paseo o hacer shopping .
La plaza se conoce también por la interesante Fuente de Neptuno , del artista Giambologna
  • Basílica de San Petronio
Esta es la iglesia más antigua y grande de Bologna , además de ser una de las iglesias más grandes del mundo.  Se encuentra en la Plaza Mayor, y durante largo tiempo fue utilizada para varias finalidades, como lugar de eventos, tribunal, lugar público de encuentro para los ciudadanos. A su interior se conservan preciosas obras de artistas famosos,  como el Parmigianino, Giulio Romano y Masaccio.
La basílica suele estar abierta desde las 8.00 hasta las 12.30, y desde las 15.00 hasta las 18.00. No se puede entrar con mochilas, y no hay un servicio de depósito cerca.
  •  Palacio Comunal (de la Alcaldía)
El palacio fue construido durante la época comunal y hoyendía a su interior está situado el Museo Morandi, con las obras que el grande artista donó a Bologna. El palacio es un conjunto de varios edificios, construidos en épocas distintas; es como una pequeña ciudad , una fortaleza con pocas entradas , gruesas murallas y torres en los lados
  • Palacio del Podestà (del alcalde)
Este es otro palacio de la época comunal, y se caracteriza por una elevada torre (Torre del Arengo) y por el “Voltone del Podestà”, un amplio pórtico decorado con las estatuas de los santos protectores de la ciudad: San Petronio, San Procolo, San Domenico y San Francisco.
  •  Las Torres de los Asinelli y Garisenda
Estas torres son unos  de los símbolos más conocidos de Bologna. En el pasado la ciudad tenía varias torres con funciones de defensa y señalación,  o de prestigio social; hoyendía sólo quedan unas veinte torres, de las cuales las más famosas son seguramente estas dos.
Para tener más informaciones sobre ellas, os aconsejamos leer nestro post : Conociendo las “Torres Gemelas” de Bolonia
  • La basilica de San Esteban
La basílica es un conjunto de edificios sagrados que forman el conocido complejo de las “Siete Iglesias” , conectadas entre ellas a través de jardines, pasajes y pórticos. Los edificios más importantes de este complejo son la Iglesia del crucifijo, la Basílica del Sepolcro, la Iglesia de San Vitale y Sant’Agricola, el Cortile de Pilato, la Iglesia del Martyrium, el Claustro Medieval y el Museo de San Esteban ( la mayor parte de las construcciones se remonta al periodo Románico) .
Los horarios de abertura son : todos los días de las 9.00 a las 12.00 , y de las 15.30 a las 18.30
  • La Pinacoteca Nacional de Bologna
Esta es una de las más importantes colecciones museales de Italia. En particular, las obras aquí conservadas recorren el arte de la región Emilia entre los siglos XIII y XIX , con artistas muy famosos como Raffaello, los Carracci y Guido Reni . En total se divide en treinta salones de exposición, junto a otros espacios dedicados a las exposiciones temporáneas.
Además de su función de museo, la Pinacoteca trata también la conservación y el estudio de todo el patrimonio artístico de la ciudad y de la región.
La Pinacoteca queda abierta de martes a domingo, y en los días de fiesta, de las 9.00 hasta las 19.00 ; la entrada cuesta 4 euro.  Se puede llegar aquí con los autobuses número 36 y 37 del transporte público urbano.
  • Los pórticos
Los pórticos de Bologna son seguramente uno de los elementos arquitectónicos más característicos y más conocidos. Se extenden a lo largo de la ciudad, principalmente en el centro, durante más o menos 40 kilómetros ! Podemos decir que son el núcleo de la ciudad; se construyeron para disfrutar a lo máximo todos los espacios en cualquier condición (llegaban a ser refugio tanto contra la lluvia como contra el sol).
Os aseguramos que es un placer caminar bajo los pórticos de Bologna y admirar las varias soluciones y los juegos de luces que se crean en cada temporada ;-)
  • Las murallas
La ciudad fue circumdada por murallas desde el III siglo ; fueron edificados 3 cinturones de murallas que se podían ver hasta el siglo XX, cuando se derrumbaron para construir las actuales grandes carreteras de circunvalación. Hoyendía se pueden ver unas partes de las murallas en el centro histórico, que por eso los habitantes a menudo llaman “Bologna dentro de las murallas” .